Terapia sexual
¿Qué es la terapia sexual y para qué sirve?
La terapia sexual es una especialidad en la que puedes abordar tus inquietudes sobre la sexualidad, los sentimientos sexuales y la intimidad, ya sea en una terapia individual o en una terapia de pareja. El objetivo siempre será trabajar sobre los problemas sexuales que se presenten, aunque sean de diferente intensidad, pueden ser consultas sobre temas relacionados con la sexualidad, hasta profundizar en trastornos o disfunciones sexuales.
La terapia sexual es eficaz y recomendada para personas de cualquier edad, sexo u orientación sexual.
Se recomienda comenzar una terapia sexual en el momento en el que se detecta de manera individual, o bien el otro miembro de la pareja, que tus relaciones sexuales no son satisfactorias.
Puede ser porque exista algún problema o trastorno sexual concreto, o bien porque sientes o ambos miembros de la pareja sienten algún malestar físico, emocional o ambos.
Cuando las parejas (o a nivel individual) consultan al psicólogo por problemas sexuales, normalmente llegan con un largo historial de frustración, insatisfacción y sufrimiento. Entre la pareja es fácil que surjan reproches y desconfianza. Es por ello que, para intervenir en problemas sexuales, en muchas ocasiones es necesario trabajar aspectos como la autoestima y autoconfianza, áreas de la relación de pareja y reestructuración cognitiva, para ajustar las expectativas de lo que es una sexualidad saludable. Para la intervención ante problemas sexuales propiamente dichos, desde PsicoCeres utilizamos la combinación de diversas técnicas conductuales y cognitivas.
La terapia sexual consta de un conjunto de técnicas para intervenir cuando hay disfunciones (mal funcionamiento) en las conductas sexuales (por ejemplo, la disfunción eréctil). Siempre y cuando el problema no tenga un origen físico o para complementar la intervención médica.
La sexualidad es un aspecto importante para todas las personas. Cuando no funciona como nos gustaría, nos genera mucha angustia y malestar, agravado en muchas ocasiones con sentimientos de culpa y vergüenza.
Los problemas sexuales tratados con terapia sexual tienen un alto porcentaje de resultados positivos (por encima del 90%). Los principales trastornos sexuales tienen que ver con la excitación, el deseo o el orgasmo.
Algunos de los problemas sexuales son:
- Disfunción eréctil: Hablamos de disfunción eréctil cuando se es incapaz de mantener una erección hasta el final de la actividad sexual.
- Inapetencia: El deseo sexual no es un criterio único. Estamos ante un trastorno por falta de deseo cuando ésta es persistente y genera malestar en la persona que lo sufre, afectando a sus relaciones interpersonales.
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Trastorno orgásmico: Ansiedad, miedo a no cumplir con las expectativas, necesidad de autoafirmación, inexperiencia… son algunas de las causas que pueden generar la eyaculación precoz.
Se obtienen muy buenos resultados combinando técnicas conductuales (método «Parada – Arranque» de Semans o técnica de Squeeze son algunas alternativas) con terapias de focalización sensorial. - Aversión al sexo: Ansiedad, miedo a no cumplir con las expectativas, necesidad de autoafirmación, inexperiencia… son algunas de las causas que pueden generar la eyaculación precoz.
- Vaginismo: Se produce dolor por falta de lubricación y escasa dilatación de la vagina. Es el principal trastorno sexual asociado al dolor y, una vez descartados problemas médicos, a través de terapia psicológica se consiguen mejorías casi en el 100% de los casos. Malas experiencias en los primeros intentos de penetración o conflictos morales son factores asociados en muchas ocasiones a los problemas de vaginismo.